miércoles, 17 de julio de 2013

¿Espectador o jugador?

Lo bueno de haber trabajado ayudado a los grandes es que cuando lo necesitas, vienen y te ayudan. Anda que no me ha pasado veces que con el tiempo me han venido a devolver mis propios consejos justo cuando los necesitaba, y las que me quedan, jajajaja. Que curioso esto del tiempo, y que curioso esto de las relaciones humanas, mola los roles que tomamos en función del momento que vivimos... siempre está bien ayudarnos unos a otros, y con el paso del tiempo quizá cambien los papeles y te devuelvan lo que una vez diste justo en el momento más necesario.



Bueno, pues eso, que ayer me dieron un par de bofetones mentales que me hacían falta para despertarme, que me había quedado algo espeso de tanta playa y calor. Que lo de reflexionar, filosofar, meditar sobre la vida y tal está genial, sí, pero también está muy bien vivirla, experimentarla en nuestras propias carnes. De vez en cuando hace falta que me recuerde que la vida sigue ahí fuera, que deje de prepararme para la mejor de las vidas y me dedique a vivirla. El ejemplo concreto que usaron conmigo fue, ¿espectador o jugador? Creo que tenemos que añadir la figura del entrenador también. Elige tu papel, ¿te sientas a ver el partido y opinas sobre cómo se podría hacer mejor? ¿Estás muy cerca del terreno de juego dando instrucciones a los demás, pero sin jugar? ¿O estás totalmente metido en el terreno de juego vivíendolo y jugándolo intensamente?




La primera figura, espectador, no va conmigo, si me gusta ver cosas es para aprender y luego ponerme yo a hacerlas. Tengo un problema con el circo, jajajajaja, no puedo verlo mucho pq luego me emociono y quiero hacerlo todo. Es increíble lo que podemos hacer con el cuerpo, ya, pero lleva miles de horas de práctica, y aún así es una buena manera de disfrutar de nuestro tiempo... Lo que podemos hacer con la mente eso ya es otra historia, y ahí sí que no tengo filtro, le echo todas las horas que tengo y las que me voy encontrando por el camino.



Entrenador, por supuesto, lo asumo, quiero ser entrenador, ayudador, como las células de la glía. Son esas células que están al lado de las neuronas, que muchas personas ni conocen, pero permiten que las neuronas se puedan centrar en su trabajo, las neuronas se llevan todo el mérito, como Fernando Alonso, Rafa Nadal... sí, y ahí están también sus entrenadores, sus apoyos, sus ayudas para que estas personas puedan dar lo mejor de sí mismos. Me gusta que todos demos lo mejor de nosotros mismos, yo incluido, por eso a veces tengo que recordarme que también soy jugador y no perderme por completo en los proyectos de los demás. A veces el cuidador necesita ser cuidado, todos necesitamos descansar, todos necesitamos una puesta a punto, una revisión periódica.



Jugador, esa persona que lo da todo, que entrena, que se prepara, y luego hace aquello para lo que se ha preparado, juega, lo lleva a la práctica. El éxito corresponde a las personas de acción, hacer planes sin llevarlos a la práctica no sirve de nada. Está claro que hacer planes ayuda mucho, sí, pero si luego los llevamos a práctica, sino no sirven para nada. Saber que planes hacer y cuáles no, sería una buena habilidad, jajajaja. Quienes viven la vida, la viven, pueden pensar o reflexionar más o menos sobre ella, pero la están viviendo, sufriendo o disfrutando, la están experimentando.



No voy a desprestigiar unas opciones frente a otras, no todos somos iguales ni todos tenemos que serlo, así que cada cual que elija su papel y lo disfrute a su modo.



Por el momento, yo ya he calentado que me toca jugar. Otra de las cosas que he aprendido de los americanos es una curiosa manera que tienen de plantear los proyectos. Ellos los llevan a cabo, con el mínimo imprescindible de planificación, si funciona, perfecto. Que no funciona, pues entonces ya se paran a planificar mejor su próxima acción. Es un poco diferente al modo europeo, primero planificamos todo, hasta el punto que nos preparamos para problemas que jamás sucederán, y luego lo llevamos a la práctica, si no funciona no sé si volvemos a planificar o tiramos la toalla, eso no lo tengo muy claro.


El caso es que me resulta muy interesante el método americano, acción-reflexión-acción, es como el primero dispara y después apunta, sí, pero el caso es que les funciona, porque no se pierden en planificaciones, llevan las cosas a la práctica, y a veces no hacía falta pensar mucho. Acción, eso es la vida. Leía el otro día que la vida sin planificación crece como en una jungla porque su naturaleza es crecer, la vida con un poco de planificación crece como en un jardín, ordenado pero creciendo que es su naturaleza, y la vida con exceso de planificación... pues eso, nada. Más o menos era así, espero que la idea haya quedado medio clara, la parálisis por análisis, como también se conoce.



Todos tenemos nuestros momentos, nuestros capítulos de la vida, nuestras etapas, y cada uno vivimos la vida a nuestro ritmo, lo bueno de ver o conocer mucho es que puedes quedarte con aquello que más te resuene, con aquello que creas que te sirve mejor para tu momento actual. Ah, y confía, si quieres, que la vida seguirá mandándote mensajes cuando lo necesites, para recordarte cosas que ya sabías, o quizá darte nuevas pistas!



A vivir!! a experimentar la vida, esa vida que tenemos, con minutos que pasan irremediablemente!! El otro día me regalaron una frase “No abandones un sueño por el tiempo que te llevará cumplirlo, porque el tiempo pasará igualmente” Correcto, el caso es elegir en qué quieres invertir ese tiempo, y eso es algo de lo que hablaremos en un próximo post, ¿A qué dedicarías tu vida?



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